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miércoles, 31 de diciembre de 2008

VENTANA SUR (XIII).

Tener un horizonte ayuda a ver el camino.

lunes, 29 de diciembre de 2008

LA DESPEDIDA.

Los años ochenta fueron los años de mi mocedad. Época extraña aquella en la que permanecíamos despreocupados por el devenir de la vida mientras nos sentíamos repletos de ella,… tratando de sacar a todo, todo su jugo,… Un tiempo donde, -como diría Chavela-, no íbamos a ver si podíamos, sino que, porque podíamos, íbamos.
Nos sentíamos todopoderosos y sólo teníamos ojos para “los iguales”, con ellos probábamos, coqueteábamos y descubríamos todo cuanto hubiera de ser probado, conquistado o descubierto. Ávidos por crecer, intuíamos que el conocimiento no solo era aprender de la experiencia sino que además, tenía que ver con nuestra manera de responder a los estímulos que nos llegaban… la vida procuraría ponernos al paso emociones y sentimientos con los que practicar.
Aunque “Tere” no solía salir con la -por aquél entonces-, incipiente pandilla, ese año participé en su casa de un discontinuo grupo de estudio para intentar aprobar en septiembre el fastidioso inglés que a ella traía tan de cabeza. Era una muchacha achaparrada, más bajita que el resto de nosotros y aunque no era excesivamente gruesa, una cara redonda con el pelo siempre recogido en dos trenzas, acentuaba la rechonchez de su aspecto. Para nosotros, era inevitable compararla con una campesina del Perú y su apellido, “Cabezas”, más de una vez fue motivo de guasa. Era más bien tímida -aunque en la intimidad se mostrara ocurrente-, no se le conocía un grupo fijo de amigos, casi siempre se le veía con su amiga -y vecina- de toda la vida y cada vez que coincidíamos en la parada del autobús, mostraba su carácter sencillo, reservado e ingenuo. Todos coincidían en que “era mas inocente que un pimiento verde”.
A punto de comenzar el nuevo curso, tras los exámenes y en espera del comienzo de las clases, procurábamos disfrutar del tiempo libre que nos quedaba, del mismo modo que lo habíamos hecho en verano. Quedábamos por las mañanas para matar el tiempo entre expediciones al campo, grabaciones de cintas de casete o algún ratico de bicicleta y por las noches nos íbamos al paseo a tomarnos algunas “litronas”,… aunque Tere nunca participó de eso.
Una de esas mañanas nos levantamos con el rumor de una estremecedora noticia: la noche anterior, Tere junto con su hermana mayor -tan discreta como ella pero de aspecto mucho mas refinado-, se fueron con tres chicos más a uno de los pueblos vecinos para divertirse. A su regreso tuvieron un accidente y murieron todos menos el chico que llevaba el coche.
El pueblo estaba consternado, en el entierro nos vimos un sinfín de muchachos de los que estudiábamos en el instituto. Recuerdo como un grupo de nosotros tuvimos que ver a Tere de cuerpo presente para creernos lo que estaba pasando, entre ellos Alfonso, un chico tan discreto como ellas y que en secreto bebía los vientos por la hermana de Tere.
Tras el funeral no volvimos a nuestras casas, nos quedamos en silencio en un banco del paseo. Fueron los sollozos de Alfonso los que motivaron que alguno de nosotros esgrimiera un “la vida sigue” para sacarnos del estado de abatimiento en el que estábamos. Decidimos comprar unos litros de cerveza y tinto con casera como en noches anteriores, así que juntamos el “trapillo” que teníamos y compramos algunas botellas. Y bebimos. Tanto que el ambiente se fue relajando y hubo risas y bromas y revelaciones sobre Tere y su hermana y al rato estábamos tan eufóricos que no hacíamos otra cosa que disfrutar de los lazos que nos unían, extrañamente reforzados por lo que acabábamos de vivir.
- ¿Estamos haciendo bien…? -me preguntaba Alfonso desde su desconsuelo-.
No supe que contestar, me limité a echarle el brazo por encima del hombro y arrimarle el litro que tenía en la mano.

Imagen: "Muchacha con trenzas" de Amadeo Modigliani. 1918.

martes, 23 de diciembre de 2008

REUNIFICACIÓN.

Estas son fechas donde muchos hogares andan revueltos tratando de responder convenientemente a la tradición señalada para la nochebuena.
Muchas son las familias que andan preparando -aunque sea minimamente-, el momento en el que se sentarán alrededor de una mesa para disfrutar de su reencuentro y el ágape que para tal fin, prepararán con esmero. Cada miembro del clan mima esta nueva oportunidad donde poder reforzar, mantener o recuperar los lazos que les unen.
Durante esa noche algunas familias disfrutarán -o padecerán- la raigambre de la costumbre; la consagración o desinhibición a ella de las que cada uno haga gala; o las novedades, planes e imprevistos con las que se sorprenderán los unos a los otros. Otras, compartirán por imitación ese delicado y efímero espíritu navideño mientras ningún contratiempo les devuelva al lugar de su corazón donde parecen haber aparcado por un tiempo sus diferencias, reservas, expectativas o su angustia.
Y son muchos los que -por necesidad-, se dejan contaminar del espíritu reinante para poder disfrutar de la tregua concedida al individualismo, la distancia, la soledad o la misantropía.
En fin, sea cual sea la realidad que se viva, espero que la felicidad esté presente.
video
Escena: "La Gran Familia" de Fernando Palacios. (1962).

domingo, 14 de diciembre de 2008

CONCLUSIONES.

Dentro de uno de los fragmentos del “Libro del Desasosiego” del portugués Fernando Pessoa, se puede leer:
…Nos cansamos de pensar para llegar a una conclusión, porque cuanto más se piensa, más se analiza, más distingos se hacen, menos se llega a una conclusión...


domingo, 7 de diciembre de 2008

TENTATIVAS.

…¿Pourquoi, qu’il disait, pourquoi
…¿Por qué, decía, por qué
qu’on supporterait pas la vie
no íbamos a soportar la vida
du moment qu’il suffit d’un rien
desde el momento en que basta con una pequeñez
pour vous en prever?...
para verte privado de ella?...
Raymond Queneau.
(Versos que pueden leerse en
"Place de la republique" de Louis Malle. 1974).

Todos, absolutamente todos, moriremos en el intento. Cuando no sea intentando morir, será intentando vivir, construyendo desde la nada, apegándose a todo, viendo como se nos encallan el corazón y las manos, creyendo que la trascendencia es descendencia, tratando de entender por qué la presencia de los que están no siempre es visible -“o al revés” como diría Gloria-, descubriendo que el amor no tiene por qué regresar por el mismo camino,… decidiendo morir en nuestro intento de vivir.
Aún intentándolo hay cosas que se nos escapan. Todavía.

Akron/Family - “Love is simple.”

Don’t be afraid, it’s only love.
Love is simple.
Don’t be afraid, you’re already dead.
Love is simple.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

VENTANA OESTE (XV).

Cuando no se consigue ver lo de fuera quizá sea el momento de mirar hacia dentro.

lunes, 1 de diciembre de 2008

DEVANEO. Dieciocho.

La noche es ahora un hálito frío con olor a chimenea que lame los reflejos de mi rostro, el calor de la música se desliza por entre el siseo del aire cuando lo tomo en cada bocanada, mientras titilan las luces de los pueblos vecinos en la oscuridad lejana,... planeo mentalmente por el cielo de otros días para reconocer la inesperada sensación peregrinamente familiar que es reconciliarse consigo mismo.

martes, 25 de noviembre de 2008

DAYS LIKE THIS.

TRIGO LIMPIO - "Rómpeme, mátame". 1977.

Tus ojos ya no me miran, son tus labios dos mentiras;
tu lengua, insulto y caricia, pero así me siento viva.
Prefiero ser pura sangre y que me tires de las bridas
que una muñeca de jade, un adorno en tu vitrina.
Por eso rómpeme, mátame, pero no me ignores, no, mi vida:
prefiero que tú me mates que morirme cada día.
Tus manos son dos cadenas, mi placer y mi agonía:
con una me das cariño, con la otra me dominas.
Prefiero sentir la espuela que me hincas cada día
a ser la flor que en un vaso olvidaste en una esquina.
Por eso rómpeme, mátame, pero no me ignores, no, mi vida:
prefiero que tú me mates que morirme cada día.

Volvemos a caer en los tópicos. Hoy -como ayer-, se nos vuelve a invitar a que nos coloquemos unas “gafas de color morado” para introducir la “perspectiva de género” en nuestras vidas. Una prótesis que no para todos -y todas- parece tener las mismas dioptrías. Hay algunas -y algunos-, que mientras se afanan en que su discurso sea lo más políticamente correcto, pierden esa naturalidad tan necesaria para que el concepto de igualdad sea minimamente factible -ya no digo creíble-. Otros -y otras- amplifican tanto lo que oyen -no digo ver- que tendenciosamente hacen inclinar la balanza al extremo contrario, convirtiendo eso de "la igualdad" en una moneda de cambio. Y las hay, muy monas ellas, -en ellos de momento no me fijo-, que con tanta "perspectiva", pierden por completo todo su atractivo.
¿Y si en vez de gafas, miramos por nosotros mismos? No creo que lo que hay que ver, haya que verse con los ojos.

video

Escena: "El mundo sigue" de Fernándo Fernán Gómez. 1963.

jueves, 20 de noviembre de 2008

ESCUCHA.

Si lo intentas, pon todo el corazón.
No cargues con lo vivido,
alójalo en ese justo lugar
que te permita partir
-allá donde vallas-.
Aunque ahora no sepas muy bien
dónde es eso, -ni lugar ni destino-.

Y si avanzas, renueva tu atención.
Cuidado con el descuido.
Se desvanecería tu voluntad
si silencias tu sentir
-y al advertir, callas-.
Aunque ahora no sepas muy bien
como hacerlo, -escucha tu camino-.

Si te alejas, no pierdas la ilusión.
No todo está perdido.
Más y más gozarás tu libertad
al estar cerca de ti.
-conozco tu talla-.
Aunque ahora no sepa muy bien
cuando será, -respiro tranquilo-.

BJÖRK Y RAIMUNDO AMADOR - "So broken". 1997.

So broken, in pieces,
Tan roto, en pedazos,
my heart is so broken,
mi corazón está tan deshecho,
i'm puzzling.
(que) estoy hecha un caos.

Here I go,
Aquí voy,
trying to run ahead of that
trantando de seguir adelante con este
heart-break-train, thinking
destartalado-tren-que-es-mi-corazón, pensando
it will never catch up with me
(que) nunca me alcanzará.
---
I'm so broken,
Estoy tan deshecha,
i'm trying to land this aeroplane of ours gracefully,
intentando aterrizar este avión nuestro con soltura,
but it seems just destined to crash.
pero sólo parece destinado a estrellarse.
---
I'm so broken,
Estoy tan deshecha,
How can
¿Cómo puede
all continuity just vanish away
toda continuidad desvanacerse
at one step at a time now, baby?
en un instante, cariño?
---
I'm so completely unhealable, baby.
Enteramente no tengo cura, cariño.
I'm so broken.
Estoy tan deshecha.


Imagen: "Dédalo e Ícaro" de Charles Paul Landon. 1799.

domingo, 16 de noviembre de 2008

ALLEGRO SOSTENUTTO. (y II).

(Viene de...) Terminaban los años ’70 y algunas de las familias que años atrás emigraron a otros países, regresaban para instalarse de nuevo en su lugar de origen. Tal fue el caso de “Las Francesas”, dos hermanas que nacieron en el país vecino mientras sus padres se afanaban en ahorrar todo lo que podían con tal de poder montar algún negociete a su regreso, un taller de carpintería en este caso. Venían a ser de la quinta de mi hermana, unas preadolescentes que llamaban la atención con su exótico encanto, -aunque después, "pegdido el grasejo de su donaigoso asento", resultaran ser más del pueblo que una lechuga-.
Con tal de integrarse cuanto antes en la gazmoña comunidad que era mi pueblo -bueno, hay cosas que nunca cambian-, sus padres enseguida las apuntaron a las clases del sacristán y para que hicieran pronto amigos, cada tarde les daban dinero para simpatizar con el personal. Una de esas tardes, mientras mi madre buscaba nuevos argumentos para que fuera con mi hermana a aprender música, le sonó la flauta por casualidad:
- ¡Anda,… llévatelo! -alentó a mi hermana con un gesto cómplice-.
- ¡Anda nene, vente, que nos van a convidar “las francesas” -dijo para captar mi atención-. Y la captó.
Me explicó la historia de las gabachas y cómo iban convidando a todo quisque a chucherías, incluso a los hermanos más pequeños de sus compañeras de solfeo.
- ...pero tienes que venir a clase para que no piensen que solo vas a que te conviden. -remató-.
- Bueno, pero como no conviden, ya no voy mas. -dije sin poder dejar de sentir toda la tarde que había caído en una encerrona, máxime cuando mi hermana me presentó al sacristán como su nuevo alumno-. Así comenzó mi carrera musical.
A mitad de la clase yo ya me quería ir. El sacristán me encomendó para empezar, que supiera identificar las líneas de los espacios y pasé la tarde recitando “mi-sol-si-re-fás” y “fa-la-dó-mis” hasta el aburrimiento. Si no abandoné en mi primer día, fue por la promesa de mi hermana de que si no invitaban “las francesas” me invitaría ella.
Y llegó el momento. Terminada la clase, las francesas fueron rodeadas por una caterva de acólitos sedientos de azúcar, que se hacían los remolones para ver si salía de ellas proponernos acompañarlas al pretendido ágape. Viendo que no, la más valiente -e impaciente, claro- inquirió:
- ¿Hoy no vais a invitar?,... He traído a mi hermano. -como tratando de convencerlas de que aquella era una tarde especial-
- ¡Y yo al mío! -espetó mi hermana sacándome los colores-. Supongo que corroborando aquel pobre argumento, se hacía notar para no perderse lo que viniera.
A las pobres forasteras no les quedaba mas remedio que agradar a aquella descarada turba, así que consintieron que fuésemos a festejarlo a la confitería del centro del pueblo, “la confitería de Manuela” -dios la tenga en su gloria-. Sin duda, aquel lugar es uno de los recuerdos más dulces que atesoro. Sólo el olor alimentaba. Cierro los ojos y veo los vivos colores de los caramelos de fruta,… de gominola, masticables, “Chimos”, “Pez”, “Sugus”, chicles,… pirámides de piruletas y chupachups, cigarrillos de chocolate, "palotes", regaliz,… galletas envasadas en cajitas de lata, “Poskitos” y “tigretones”, brazos de gitano, dulces de nata, de crema, de coco, con guinda,… bollos, bizcochos, pastas para el té,… ¡Ejem!,… quería decir que elegir entre todo aquel arsenal era una tarea dificilísima, aunque, mas difícil era para “las francesas” administrar los cuartos para que hubiera para todos. Pero al final, todos contentos.
Después del disfrute de aquél ambigú, vendrían un par de tardes más en las que nos pusimos las botas con las hermanas, hasta que la costumbre se hizo insostenible para ellas, que veían como el grupo se acrecentaba cada vez más. Y bueno, entre que las francesas cortaron el suministro y que el sacristán tenía más mala follá que un bombero -con todos mi respetos para el cuerpo-, dejé de ir a las clases de solfeo.
Y ahí acabó mi carrera musical.

ALLEGRO SOSTENUTTO. (I).

Cuando mi hermana se apuntó a la Banda Municipal, mi madre insistía en que yo también,… me fuera con la música a otra parte. Pero yo prefería mil veces desplegar mis indios de plástico en el descansillo de la escalera o deambular en los solares de mi barrio levantando piedras. A tan corta edad, no estaba yo para gaitas.
Aunque, algún tiempo después, llegó el día en el que brotó en mí la curiosidad de acercarme a aquel grupo de muchachos que todas las tardes se cultivaba musicalmente en la planta superior de la biblioteca. Pero claro, no fue hambre de conocimiento lo que me llevó hasta allí, sino otro tipo de hambre -como se verá luego-, mucho mas mundano.
El director de la banda era el sacristán de la parroquia, un tipo parco en palabras y gestos, que solo se dirigía a ti para decirte lo mal que lo hacías o propinarte un manotazo cuando desbarrabas al marcar el compás, amén de amenazarte continuamente con que nunca conseguirías que te asignara un instrumento. Aún así, muchos eran los púberes que se pirraban por pertenecer a aquel hatajo de abnegados masoquistas, mientras sus madres les insistían en que se aplicasen para conseguir el instrumento -como mi madre conmigo-, o henchidas de orgullo, presumían de tener a alguno de sus vástagos formando parte de aquella sufrida élite -como mi madre con mi hermana-. Ella llegó a ser “clarinete primero”. (Continúa en...)

sábado, 15 de noviembre de 2008

TODO LO QUE SOMOS.

Viendo que me retraso en la entrega de una nueva entrada, he pensado amenizar la espera con unos minutos musicales… y qué mejor que con un poco de la música más libre que conozco.
Os dejo con el estándar “All the things you are”, en este caso interpretado por keith Jarret, un pianista que -como todos-, tiene sus detractores pero que, bien escuchado, no lo hace tan mal el muchacho,... vamos, que entretiene, sobre todo cuando se hace acompañar del galimatías que escapa de su boca al leer la partitura, -como es el caso-. Os dejo además el video donde el bueno de Serge imprime a la pieza su particular aire “pop”, "swing", o "quéseyo", con esa chulería indecente, -que cantaran otros y que le es tan propia-.

Keith Jarrett (p), Gary Peacock (b), Jack DeJohnette (d).

domingo, 9 de noviembre de 2008

VENTANA OESTE (XIV).

There goes the sun and i say it's all right.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

NOSOTROS MISMOS.

Puestos a que todo nos importe un comino, podríamos permitirnos -por lo menos-, ser nosotros mismos. Pero no. Es probable que más de una vez, nos hayamos mordido la lengua o hayamos mirado a otro lado ante las injusticias de los que manejan la autoridad o conocen el alcance de su poder, delegando en ellos las riendas de nuestras vidas.
En este mundo, -del que decimos que cabemos todos-, no falta -no faltamos, digo-, el gobernante de turno que administra los recursos a su antojo, el inspirado experto que etiqueta a su clientela para siempre o el guía iluminado que promete otro mundo mejor a cambio de fidelidad. También está -estamos, digo-, el que dirige sus esfuerzos a tener a toda costa “lo que hay que tener”, el que se hace eco de "lo correcto", el que cree a pie juntillas lo que “debe ser” o el que mira por encima del hombro a quién no considera “de los nuestros”,… el que enseña, el que juzga, el que tiene la verdad… y bueno, luego estamos nosotros -y no digo nosotros que vistamos un blog o que asentimos mientras leemos,… no,… hablo de ese yo que somos y que ve, que siente y no habla, mientras se sorprende, se escandaliza o se asusta de quién se atreve-.

video
Escena: "Lenny" de Bob Fosse. 1974.

domingo, 2 de noviembre de 2008

DEVANEO. Diecisiete.

Veo como alguien guiña un ojo a quien tuvo cerca para, -con la duda que le provoca su gesto-, medir la distancia a la que ahora se encuentra.

sábado, 1 de noviembre de 2008

ÓLE...

Ea, que cuando digo “astaquí”,
me pongo flamenco.
Al vaso digo que venga y,..
-a ver, es lo que tengo-,
con él tocando y yo cantando,
todo me importa un pimiento.

Y es ahí donde caso palabras,
-para arrojarlas al viento-,
digo pena, duelo, sufrimiento.
Y en un alarde de insomnio,
cuando a la cama me voy,
íncubo soy que aligera tu sueño.

BERNARDA DE UTRERA - Bulerías. 1984.

¿Por qué me gastaste
tanta fantasía?,
si no hay quién nos deje
un momento solos
-la noche y el día-.

El día que nací yo
¿Qué planeta reinaría?
por donde quiera que voy
qué mala estrella me guía.

Mi estrella de plata
la que me reluce
¿Por qué me llevas por este calvario
llenito de cruces?

Carmen Reyes de los Reyes,
¡vaya un nombre de mujer!,
Carmen Reyes de los Reyes,
!Qué apellidos más gitanos¡
¡Qué nombres más bonitos
tenemos todos los gitanos!

(Por) tu cariño, gitana
mira lo que estoy sufriendo
y en vez de causarte pena
tú de mí te estás riendo.
No encontrarás quién te quiera
como yo te estoy queriendo.

¡Qué gitana soy
que me dices que me vaya
y por darte gusto me voy!

(Qué) dolor de madre mía
¿Cuando voy a encontrar otra madre
como la que yo tenía?

Callarse por un momento.
Ya se acabó el cante grande
que ha muerto Antonio Mairena
que cantaba como nadie.

Entre lágrimas y penas
el silencio es un crespón,
a los gitanos de Utrera
les han partido el corazón.

Ya está la luna en la playa
diciendo de madrugada
¡Antonio, qué pena
Antonio, que dolor que se ha muerto!

Imagen: "The Nightmare" de Johann Heinrich Füssli. 1741.

miércoles, 29 de octubre de 2008

UY, UN PECADO.

¿Que coño hago aquí, escuchando discos que nadie que conozco escucha, asomándome a las vidas que nadie vive,… desconociéndome, administrándome, apremiándome,… proponiéndome una y otra vez romper con todo -o con algo-,... atentando contra lo mismo que acato luego -y al revés-, acumulando nada para después abandonarlo o entregarlo, tratando de intentar obligarme… perdido, consumido, postrado,… ávido de quedarme solo con mi soledad, harto de estar con quién no estoy,… agotado y sin sueño, sólo con nadie, …bebiendo hilo como Gloria, buscándome como Fernando, adherido a un fantasma como Alfonsina, tratando de amarme a mi mismo como Jaime… abocado al destino de Cesare,…?


lunes, 27 de octubre de 2008

VENTANA SUR (XII).

Lugar de raíces y antenas.

viernes, 24 de octubre de 2008

ENGAÑOS.

Yo me engaño, -que remedio-.
Tú te engañas,
le engañas y me engañas
para poder engañarte,
para engañarle
y engañarme,
-continuamente te engañas, digo-.
Él se engaña, con insolencia,
-la misma que usa para engañarte-.
Ella te engaña porque se engaña,
nosotros les engañamos,
vosotros os engañáis -ya lo he dicho-
y ellos se engañan como nosotros.

Imagen: "Cena familiar" de Ángeles Santos. 1930.

miércoles, 22 de octubre de 2008

CUESTION DE ELEGIR.

CAT STEVENS - if you want sing out, sing out. 1971.
If you want sing out, sing out
Bien, si quieres desgañitarte, desgañítate
and if you want to be free, be free
y si quieres ser libre, sé libre
cause theres a million things to be.
porque hay un millón de cosas para ser.
You know that there are.
Sabes que las hay.

And if you want to live high, live high
Y si quieres vivir bien, vive bien
And if you want to live low, live low
y si quieres vivir en el arroyo, claudica.
cause theres a million ways to go.
porque hay un millón de manera de ir.
You know that there are.
Sabes que las hay.

Chorus/Coro:
You can do what you want
Puedes hacer lo que quieras
The opportunitys on
si tienes ocasión
and if you can find a new way
y si encuentras un nuevo camino
you can do it today.
puedes hacerlo hoy mismo.
You can make it all true
Puedes hacerlo todo realidad
And you can make it undo.
y todo puedes deshacer.
You see, ah ah ah.
Ves, ah, ah, ah,
its easy ah ah ah.
es facil, ah, ah, ah.
You only need to know.
Sólo necesitas saberlo.

Well if you want to say yes, say yes,
Bien, si quieres decir sí, di sí,
and if you want to say no, say no,
y si quieres decir no, di no,
cause theres a million ways to go
porque hay un millón de maneras de ir
You know that there are.
Sabes que las hay.

And if you want to be me, be me
Y si quieres ser yo, sé yo
And if you want to be you, be you
y si quieres ser tú, sé tú
cause theres a million things to do
porque hay un millón de cosas por hacer.
You know that there are.
Sabes que las hay.

Chorus/Coro

Well, if you want to sing out, sing out
Bien, si quieres desgañitarte, desgañítate
and if you want to be free, be free
y si quieres ser libre, sé libre
cause theres a million things to be.
porque hay un millón de cosas para ser.
You know that there are. Sabes que las hay.
You know that there are. Sabes que las hay.
You know that there are... Sabes que las hay...
video
Escenas de "Harold y Maude" de Hal Ashby. 1971.

lunes, 20 de octubre de 2008

DEVANEO. Dieciséis.

Todo es prisa para ir a ningún sitio. Cada paso es un titánico esfuerzo para acercarse a lo que se desea o alejarse de lo que se detesta. El mundo dividido en dos se ha quedado atrapado en medio,… girando vertiginosamente.

domingo, 19 de octubre de 2008

CONFIANZA.

Al volver a casa, -tan harto de viajar como ahora me siento-, me viene a las mientes el año en el que obtuve el carné de conducir. Fue aquel mismo año, de hace casi tres lustros, en el que compartí vivienda con el salmantino Clemente.
El septiembre anterior me contrataron para la R.A.M. de Linares y como ya me había matriculado de algunas asignaturas, -amén de comprometerme con el arrendamiento del piso en la Capital -, decidí estar yendo y viniendo a la ciudad minera con tal de poder dedicarme a ambos menesteres. Ardua empresa la que emprendía, mayormente por la inconveniencia de los horarios del transporte de línea, que me obligaban a invertir mas tiempo -y esfuerzo- del necesario en mis desplazamientos. Me vi abocado entonces, -si no quería acabar mas quemado que el palo de un churrero-, a echar el resto de mis energías en tratar de agenciarme mi propio medio de transporte, un plan que necesariamente habría de pasar por obtener el permiso de circulación. (Sí, yo, el mismo que en mi mocedad renegaba de tener algún día coche propio, el mismo que arremetía contra el sucio y pernicioso tráfico del -ya por aquel entonces- ingente parque móvil).
Clemente regresó de las vacaciones de Navidad justo la mañana en la que me examinaba de la parte práctica. Al parecer solo llevaba unos minutos en la casa, cuando volví del examen e hice mi entrada triunfal:
- ¡He a-probaaa-do, he a-probaaa-do! -canturreé al tiempo que abría la puerta-.
Desde la cocina pude oír la optimista voz de Clemente dándome, con su acostumbrada franqueza, la enhorabuena. Después de los saludos pertinentes, el jovial amigo no tardó mucho en hacerme un sincero ofrecimiento:
- Cuando quieras te dejo la furgoneta.
- Uy, espera,… me van a dar el carné pero no sé conducir.
- Pues que mejor manera de aprender que conduciendo.
- No sé,… ¿te fías de mí?
- ¿Porqué no habría de fiarme?, ya tienes el permiso para llevar coche… Si quieres, vamos esta tarde a tomar un café al pueblo vecino y conduces tú.
- ¡Pero si no tengo ningún documento todavía,… ¿y si nos para la Guardia Civil?!
- ¡Oh, vaaamos! -espetó tratando de que dejara a un lado los formalismos y considerara aquello como una aventura.
Bastó compartir la preparación y el disfrute del almuerzo como para que me sintiera enormemente animado, asi que no podía haber dado otra respuesta cuando volvió a proponerme que llevara su coche hasta el pueblo vecino para tomar café:
- ¡Que c…!,… ¡Venga, vamos!. -Exclamé-.
Tras recibir unas breves instrucciones para familiarizarme con los mandos de aquella C15, recorrimos los -poco más- de 15 Km. que nos separaban de nuestro destino de una manera impecable, -aun dando muestras de mi inseguridad al volante-. Al llegar al centro del pueblo, pretendí que fuera él quien aparcara, argumentando que a mi no se me daba muy bien y que las “referencias” de su coche no eran las mismas que las del coche de la autoescuela. (sic).
- Tú lo traes, tú lo aparcas,… -fue su respuesta- …tómate el tiempo que necesites, no tenemos prisa.
Estacioné el vehículo empleando el tiempo que necesitaba y tomamos café relajadamente mientras nos deleitábamos con la contemplación de las féminas de aquel lugar. Llegado el momento, decidimos irnos y como ya había oscurecido, volví a proponerle que asumiera el manejo del coche.
- Tú lo traes, tú lo llevas. -volvió a impedir que fuera por el camino de la evitación-
De nada sirvió mi insistencia ni que le hiciera partícipe de que ya no me sentía tan seguro como cuando llegamos, máxime cuando al salir del aparcamiento, me lié con los pedales y rompí uno de los intermitentes de su furgoneta contra otro vehículo. Creo que fue ahí cuando entré en un breve momento de histeria y me negué en rotundo a seguir manipulando su coche.
- Si no lo llevas, habrá que quedarse a dormir aquí. -dijo sin que cupiera duda de que hablaba en serio-. Estaba claro que sin más remedio, tendría que hacer frente a aquella situación.
Para que pudiera calmarme, tuvimos que dar un paseo, en el que yo insistía en que por favor se hiciera cargo del coche y él trataba de hacerme entender la relevancia de que fuera yo el que condujera a casa.
Al final, todo fue bien, ya calmado saqué el coche de allí como y cuando pude y aunque regresamos tan lentos que los demás conductores nos acribillaron a destellos y bocinazos, llegamos a casa sanos y salvos.
Ahora pienso que con su gesto, aquel hombre menudo me hizo adquirir la confianza necesaria para reconocer y enfrentarme a aquellas situaciones por las que imperiosamente es necesario pasar y que requieren de toda nuestra atención y esfuerzo.

lunes, 13 de octubre de 2008

MUSTIO.

Todo me demuestra que al final de cuentas
termino cada día, empiezo cada día.
Creyendo en mañana, fracaso hoy”.
Fragmento de “Presente” de Vox Dei. 1970.
Se puede oir en "Tango feroz" de Marcelo Piñeyro. 1993.

Ando un poco mustio. De un tiempo a esta parte no ando muy fino. Demasiadas son las “cosas” que requieren, demandan o exigen -o simplemente siento que les debo- mi atención, como para poder -saber, querer- responder a todas de la manera que me gustaría. Saturado de estímulos y sin respuesta para atenderlos convenientemente, barrunto que se avecina un largo tiempo de recogimiento. Eso o que está a punto de llover.
Imagen: Fotograma de la película "Lost in translation" de Sofia Coppola. 2oo4.

martes, 7 de octubre de 2008

DESTINO.

Eu não sou nem sou o outro, Yo no soy ni yo ni el otro,
Sou qualquer coisa de intermédio: Soy tan sólo algo intermedio:
pilar da ponte de tédio pilar del puente del tedio
que vai de mim para o Outro. que va desde mi hasta el Otro.

“7” de Mário de Sá-Carneiro, incluido en “Dispersión”. 1914.

lunes, 29 de septiembre de 2008

REGRESIÓN

JEFFERSON AIRPLANE - Coming Back To Me. 1967.

The summer had inhaled
El verano había inhalado
and held its breath too long.
y contenido su aliento demasiado tiempo.
The winter looked the same,
El invierno parecía el mismo,
as if it had never gone,
como si nunca se hubiera marchado,
and through an open window,
a través de una ventana abierta,
Where no curtain hung,
donde no cuelga ninguna cortina,
i saw you, i saw you,
te vi, te vi,
coming back to me.
volviendo a mí.

One begins to read between
Comienza al leer entre
the pages of a look.
las páginas de una mirada,
the sound of sleepy music,
el sonido de la música apacible,
and suddenly, you're hooked.
y de repente, estás enganchado.
Through the rain upon the trees
A causa de la lluvia sobre los árboles,
the kisses on the run.
los besos a la carrera.
I saw you, I saw you,
Te vi, te vi,
coming back to me.
volviendo a mí.

You came to stay and live my way,
Viniste a quedarte y vivir a mi manera,
scatter my love like leaves in the wind.
extender mi amor como las hojas al viento.
You always say that you won't go away,
Siempre dices que no te marcharás,
but I know what it always has been,
pero sé como ha sido siempre,
it always has been.
como ha sido siempre.

A transparent dream,
Un sueño transparente,
Beneath an occasional sigh,
siquiera un suspiro ocasional,
most of the time,
la mayoría de las veces,
i just let it go by.
acabo por dejarlo pasar.
Now I wish it hadn't begun.
Ahora lamento haberlo empezado.
I saw you, I saw you,
Te vi, te vi,
coming back to me.
volviendo a mí.

Strolling the hill,
Paseando por la colina,
overlooking the shore,
con vistas a la costa,
I realize I've been here before.
Caigo en la cuenta que he estado aquí antes.
The shadow in the mist
Esa sombra en la niebla
could have been anyone
podría haber sido cualquiera.
I saw you, I saw you,
Te vi, te vi,
coming back to me.
volviendo a mí.

Small things like reasons
Como las pequeñas cosas que
are put in a jar.
se guardan en un frasco.
Whatever happened to wishes,
¿Qué pasó con los deseos
wished on a star?
pedidos al pasar una estrella?
Was it just something
Fue solo algo
that I made up for fun?
que hice para divertirme?
I saw you, I saw you,
Te vi, te vi,
coming back to me
volviendo a mí.

jueves, 25 de septiembre de 2008

VENTANA OESTE (XIII).

El cielo se cubre de otoño.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

DEVANEO. Quince.

El aire está limpio. Una brisa fresca me ayuda a tomar conciencia de mis sentidos. Miro al cielo cómodamente dirigiendo la mirada a un charco y observo como una minúscula gota, que cae desde las nubes reflejadas en él, las hace desaparecer de manera súbita en un rosario de ondas concéntricas.

domingo, 21 de septiembre de 2008

DIVINO TESORO.

"En qué jardín te has 'criao',
en qué maceta de flores,
que no tienes quince años
y ya robas los corazones".
Fragmento de Jota de la Sierra de Segura (Jaén).

A veces, en mi trabajo, topas de lleno con el abrumador desparpajo de adolescentes que con su corta edad, ya han vivido tantas experiencias como para completar un par de tomos de su biografía. Lo triste es ver como en ocasiones esa frescura se marchita de a poquito, víctima de una actitud aplastantemente resuelta y que en su día adoptó la forma de un abandono escolar demasiado temprano.
No puedo evitar verlas como flores de un día con raíces demasiado profundas.
Para ilustrar esta entrada, coloco aquí una escena de la película "Déjate caer" dirigida por Jesús Ponce en 2007, que recoge el -como poco interesante- diálogo entre dos hermanos que transcribo más abajo.
video

- Ya no le quieres tanto... ¿a que no?
- ¡Vete, capullo!
- Anda cuenta, que seguro que yo lo entiendo.
- ¡Tú que vas a entender si has follado menos que los Teletubbies!
- …entonces, ¿no me lo cuentas?
- …y yo estaba donde los barquitos con la Marta y las dos como dos gilipoyas diciendo que a ver donde coño se había metido la Mariló, que siempre que quedo con ella y el Kevin Manuel va la tía y llega tarde... y de repente me llegó la luz, y me empezó a entrar una cosa muy mala y me fui para donde la Mariló y estaba la tía con el Kevin Manuel poniéndose púa, pero púa, púa, púa, y claro, entonces entendí yo porqué cada vez que quedaba con ella y el Kevin Manuel la tía venía vestida tó petá que lo ponía fácil, fácil, pero luego por la noche no se comía ná de ná y el Kevin Manuel, por más que yo le metía mano, no hacía nada mas que ponerme excusas diciéndome que se quería ir pal quelo (su casa),... que una vez llegó a decirme que estaba muy malo, que se estaba cagando y entonces la mariló aprovechó y dijo que ya que se iba el Kevin Manuel, se iba con él en la moto, que en la discoteca no había ninguno que le gustara, y eso es muy raro, porque otra cosa no pero ésta cuando se viste fácil, fácil, es mas puta que una que yo conozco que trabajaba en una esquina y la echaron por golosa.

lunes, 15 de septiembre de 2008

NERVIOS.

Nos pasamos media vida nerviosos. Somos presa de los nervios al enfrentarnos a todo lo nuevo, empezar un nuevo curso, conocer a alguien nuevo, asumir un nuevo rol, emprender un nuevo viaje o regresar de nuevo a donde siempre,… cualquier nimiedad puede hacer que acabemos mordiéndonos las uñas: hacerse un corte de pelo, rellenar una solicitud, poner en práctica la receta de un postre, esperar el resultado de un análisis, decirle a alguien lo que sientes,... y pasa que esos nervios acaban siempre haciendo que nos olvidemos de respirar.

Imágen: Fotografía de Elliott Erwitt.

viernes, 12 de septiembre de 2008

TRASCENDENCIA.

Esta tarde, tratando de unificar criterios sobre el concepto de trascendencia, un amigo me ha recordado lo siguiente:

Dos personas. Cada una tiene una manzana.
Una da su manzana a la otra y la otra da su manzana a la una.
Ambas tienen una manzana.

Dos personas. Cada una tiene una idea.
Una trasmite su idea a la otra y la otra trasmite su idea a la una.
Ambas tienen dos ideas.
Imagen: Fotograma de la película "Baraka" de Ron Fricke. 1992.

domingo, 7 de septiembre de 2008

UNO Y SOLO.

¿Un poco de jazz?.
Esta tarde me he sorprendido conmigo mismo silva-tarare-canturreando esta pieza que John Coltrane & Johnny Hartman grabaran tan primorosamente allá por los años sesenta, pero cuando me he decidido a compartirla, me he encontrado con la dificultad de no poder alojarla en la página que utilizo normalmente para tal menester -(¿alguien me puede sugerir donde alojar canciones?)-.
Mientras arreglo el desarreglo, echo entonces mano del youtube para dejaros la dulce “My one and only love” compuesta por Guy Wood y Robert Mellin y publicada en 1952. Aunque también encontré la versión del dúo mencionado, me inclino por dejaros aquí esta versión de Sonny Rollins que me parece mucho más jugosa, amén de la versión de Sting que se puede escuchar en una escena de la película de Mike Figgis "Leaving Las Vegas" (1995). Espero que guste.


The very thought of you makes
El hecho de pensar en ti hace
my heart sing
que mi corazón cante
like an April breeze
como una brisa de abril
on the wings of spring
en las alas de la primavera.
And you appear in all your splendour.
Mientras apareces en todo tu esplendor,
My one and only love.
Mi primer y unico amor.

The shadows fall
Las sombras caen
and spread their mystic charms
y extienden sus místicos encantos
in the hush of night
en el silencio de la noche
while you're in my arms
mientras tú estás en mis brazos.
I feel your lips so warm and tender
Siento tus labios tan ardientes y suaves
My one and only love
Mi primer y unico amor.

The touch of your hand is like heaven
El tacto de tu mano es como el cielo,
a heaven that I've never known
un cielo que nunca he conocido.
The blush on your cheek
El rubor de tu mejilla
whenever I speak
siempre que hablo
tells me that you are my own
me dice que eres mia.

You fill my eager heart with
Llenas mi impaciente corazón
Such desire
con tal deseo
Every kiss you give
que cada beso que das
Sets my soul on fire
prende mi alma,
I give myself in sweet surrender
Me entrego dulcemente
My one and only love.
Mi primer y unico amor.

The blush on your cheek
El rubor de tu mejilla
Whenever I speak
siempre que hablo
Tells me that you are my own
me dice que eres mia.
You fill my eager heart with
Llenas mi impaciente corazón
Such desire
con tal deseo
Every kiss you give
que cada beso que das
Sets my soul on fire
prende mi alma,
I give myself in sweet surrender
Me entrego dulcemente
My one and only love.
Mi primer y unico amor.
My one and only love.

domingo, 31 de agosto de 2008

ASIGNATURA PENDIENTE.

Siempre he pensado que la principal “asignatura pendiente” que arrastramos la mayoría es la de conseguir una plena madurez afectiva. Algunos quedan tan atrasados en su evolución afectiva que es inevitable pensar que son “como niños”,… niños incapaces de reconocer y manejar sus emociones y sentimientos y a los que se les da, consiente, perdona, exige, niega, castiga,… ignora todo, sin darnos cuenta de que en cada una de las situaciones que plantean, se evidencia nuestra ineficacia para acercarnos -aunque a veces sea mejor alejarse-, a ellos -a su corazón digo, a lo que son-, o lo que es lo mismo, se manifiesta nuestra propia inmadurez emocional.
Puede que tan incapaz sea quien, tratando de ser feliz, descuide la felicidad de quien le hace feliz, como quien sacrifica su felicidad para que sea feliz quien descuida su felicidad.
video
Escena: "La chica del puente" de Patrice Leconte. 1999.

jueves, 21 de agosto de 2008

DEVANEO. Catorce.

Mil maneras concebí para decirle mil veces que la quería
y en cada una de ellas, dudaba si estaría siempre a mi lado.
Tan sólo una vez -y de la manera más torpe-, mascullé que no la quería
y sólo bastó esa vez para saber que nunca volvería a mi lado.

martes, 19 de agosto de 2008

VENTANA OESTE (XII).

Mil y una noches.

jueves, 14 de agosto de 2008

PUREZA ANIMAL.

¿Quién, en algún momento, no ha reparado en el animal que somos? ¿Quién, por un instante, no ha sido consciente de nuestra conturbada naturaleza? ¿Quién no ha sentido en alguna ocasión que actuaba bajo el dictado del instinto en estado puro o la pasión más irreflexiva? ¿A quien no le ha costado reconocerse en lo que ha dicho o hecho, mientras -por otra parte-, se sentía profundamente reconfortado, aliviado, liberado por haber permitido que su ingénita bestia se manifestase?
Esa bestia que, -no siendo otra cosa que la parte más vehemente de nuestro ser y que se mantiene adormecida, quizá porque a la razón le cuesta admitir que eso somos también-, normalmente la percibimos cuando se presenta como contrapunto a nuestras acciones más sublimes pero, también está en ellas. Tanto en uno como otro proceder, actúa la misma bestia.
Seguro que son muchos los que han escrito, pintado o cantado a esa bestia y numerosos son los ejemplos -inventados o no-, donde parece evidenciarse su existencia, desde Mr. Hide o Hulk a Dalí o Duvalier, pasando por infinidad de manifestaciones cómo el Gregorio de Kafka, Mata Hari, el conde de Montecristo, Scarlett O'Hara, Francis Bacon, Enrique VIII, Tom Waits, Juanita Narboni. o… los que crearon al Capitán América. :P
En fin, aunque cueste aceptarlo, tarde o temprano aparece la bestia.

JOHNNY CASH - The Beast In Me. 1994.

The beast in me,
La bestia que hay en mi,
is caged by frail and fragile bars.
está enjaulada por delicados y frágiles barrotes.
Restless by day and by night,
Inquieta de día y de noche,
rants and rages at the stars.
despotrica y aúlla a las estrellas.
God help the beast in me.
Dios asista a la bestia que hay en mi.

The beast in me,
La bestia que hay en mi,
has had to learn to live with pain.
ha tenido que aprender a vivir con el dolor
and how to shelter from the rain.
y como refugiarse de la lluvia.
And in the twinkling of an eye,
En una abrir y cerrar de ojos,
might have to be restrained.
puede que tenga que ser contenida.
God help the beast in me.
Dios asista a la bestia que hay en mi.

Sometimes it tries to kid me,
A veces intenta tomarme el pelo,
that it's just a teddy bear,
apenas es como un oso de peluche,
and even somehow manage to vanish in the air.
hasta que de alguna forma se las apaña para desaparecer en el aire
and that is when I must beware
y es cuando debo tener cuidado
of the beast in me.
de la bestia que hay en mi.

That everybody knows.
Todo el mundo lo sabe.
They've seen him out dressed in my clothes,
La han visto fuera de sí vestida con mi ropa,
patently unclear,
manifiestamente enredada con
if it's New York or New Year.
si está en Nueva York o en Año Nuevo.
God help the beast in me.
Dios asista a la bestia que hay en mi.

sábado, 9 de agosto de 2008

DEVANEO. Trece.

1er vaso.

La que ves aquí es mi casa. Perdona que no te invite a entrar, es que mi recelo no te conoce y podría morderte.
-trago largo-,
… además, no he tenido tiempo de limpiar las telarañas que mi apocamiento ha ido dejando por todas partes y no quiero que mi estima te ensucie los zapatos.
-último sorbo-.
La verdad, debería hacer algunos arreglos antes de invitar a nadie. La humedad del llanto rezuma por las paredes y tanto tiempo en la derrota me ha hecho descuidar tejas y baldosas y cada día delego en la espera las naderías de fregar los platos o hacer la cama.
-una mano impide llenar un vaso, otra se muestra generosa en otro-.

2º vaso.
Sabes?,.. Creo que lo que más te gustaría es el desván. Estoy seguro,… mi rico aunque desordenado desván. Hace tiempo que no entro, pero se que en él hay ganas, propósitos, empeños,… Sería cuestión de recobrarlos, probablemente todavía se podría dar a algo un buen uso.
-sorbo-,
Debe de haber también cajas repletas de cosas por hacer, de sentimientos para compartir, de ideas,... ideas grandes, no creas, tan grandes que habría que esperar mucho tiempo antes de que alguien fuera capaz de alcanzarlas.
-largo trago hasta el fondo-.
Si,… todo debe de estar aún ahí.
-Se llena de nuevo solo un vaso-.

3er vaso.
Estas manos, antes de asir este vaso, eran capaces de acariciar almas, de empuñar ideales, de rozar el entendimiento. Ahora, todo lo que hicieron es el polvo que tapiza mi desván.
-sorbo lento-,
Si señor,.. allí, donde guardo intentos de triunfo, cartas llenas de abundancia, algún que otro logro,…¡hasta el goce de la convivencia!,...
-trago-,
...donde mantengo deseos que fermentan en barriles y que con el tiempo, serán buenas frustraciones, donde conservo valores en desuso, sentimientos imaginados,… emociones de las que solo tengo el nombre,... todo silenciado por esta soledad mía.
-se apura el vaso-.
Siii,… Allí está todo, cubierto con sabanas estampadas de esperanza hasta que algún día decida… mudarme.
-Un sorbo infructuoso consigue confinar el vaso junto a otro que desde hace un buen rato se quedó sin dueño-.

sábado, 2 de agosto de 2008

VERTICALIDAD.

En 1958, el argentino Roberto Juarroz publicaba el primer volumen de su "Poesía Vertical" en el que incluía este poema marcado con el número 15.

El amor empieza cuando se rompen los dedos
y se dan vuelta las solapas del traje,
cuando ya no hace falta pero tampoco sobra
la vejez de mirarse,
cuando la torre de los recuerdos, baja o alta,
se agacha hasta la sangre.

El amor empieza cuando Dios termina
y cuando el hombre cae,
mientras las cosas, demasiado eternas,
comienzan a gastarse,
y los signos, las bocas y los signos,
se muerden mutuamente en cualquier parte.

El amor empieza
cuando la luz se agrieta como un muerto disfrazado
sobre la soledad irremediable.

Porque el amor es simplemente eso:
la forma del comienzo
tercamente escondida
detrás de los finales.
Escena: "Esencia de mujer" de Martin Brest. 1992. Al Pacino y Gabrielle Anwar bailan "Por una cabeza".

miércoles, 30 de julio de 2008

INTIMIDAD (QUE ALGO QUEDA).

A veces ocurren incidentes que, aunque simples, pueden llegar a hacer que nuestro preciado sistema de valores se tambalee. Bretes que suponen auténticos seísmos morales y en cuya sacudida podemos, bien salir reforzados en la vanagloria de nuestras más veneradas inclinaciones y creencias, o simplemente, ver como acaba por derrumbarse alguno de esos tan estimables valores que atesoramos. Pero en fin, no creo que deba meterme en filosofías para contar lo que quiero contar y que -para quitarle un poco de hierro-, podríamos titular: “De cómo el orate Basilio derrumbóme la vergüenza de mis adentros y ayudóme a abandonar el ridículo recato a que mi pudibundo desnudo pudiera ser contemplado”, o algo así.
Basilio era uno de los mayores de la residencia. Estaba considerado por los demás como un chiflado impredecible con el que no se podía contar ni para hacer bulto. Todos los chicos, sin excepción, le guardaban el aire argumentando que no sabía jugar, que nunca respetaba las reglas y que gastaba bromas -pero que muy- pesadas. Había quién -incluso de los adultos-, cortaba por lo sano afirmando que “quemaba mal la gasolina”. Siempre andaba metido en grescas, quejándose de lo que hacían o no los demás y tratando de poner a prueba nuestra paciencia y cordura, a fuerza de transgredir las normas lógicas y naturales de la mera convivencia. No llegaba a comprender que ser el “más fuerte” no implica tener que ir dando pescozones a diestro y siniestro y que una broma no tiene que entrañar abrir una brecha de sangre a nadie y mucho menos, ninguna mutilación, por divertido que a él le pareciera.
Pero a pesar de todo, Basilio no dejaba de ser un niño, grande pero niño. Quería agradar y constantemente buscaba nuestra complicidad pidiendo que se le asignara alguna tarea -siempre distinta a la que le correspondiera en ese momento-. La verdad es que te buscaba cuando se aburría de incordiar al prójimo, pero el caso es que trataba de sentirse útil, por eso insistía -hasta el hartazgo- en ayudarte en lo que estuvieras haciendo. Una de las tareas que mas le gustaba -de las pocas que se le podía encomendar-, era la de velar por el orden en la casa. Le gustaba vigilar a los demás y era bueno en eso, el miedo que despertaba en sus iguales, conseguía un comportamiento más comedido en el grupo. Aunque el problema venía cuando trataba de aplicar su peculiar concepto de la justicia, entonces era capaz de liar tal pelotera que necesitabas días para aplacarla. Solo tenía que recordar una simple norma: “Ante cualquier incidente, avisar a un adulto”,… pues ni por esas, según él “es que” se le olvidaba.
Una tarde en la que los niños dejaban pasar la siesta arrellanados por el salón, entreteniéndose durante la cesantía de sus obligaciones, me adelanté a Basilio y le pedí que “echara un ojito a la peña” mientras yo atendía “otras obligaciones”. Advirtiéndole que no tenía que hacer absolutamente nada, -solo avisarme si había algún problema-, dejé, -henchido de satisfacción-, a aquel atolondrado mancebo como delegado del grupo y confiando en la tranquilidad que reinaba en aquella estancia en el momento de abandonarla, marché a atender a lo mío, que no era otra cosa que una visita medianamente urgente al W.C.
Como en aquella casa no existían cerrojos, -como tenerlos con semejante fauna-, había que planificar de antemano el tiempo para dedicarse a los momentos más íntimos. Esos momentos tan necesarios -además-, para poder distanciarte de los nenes que siempre “tenían algo” y relajarte un poco mientras leías o echabas un cigarrito. Aquella tarde parecía prometérselas tranquilas, por lo que procuré llevar a mi retiro algo de la lectura que mi premura me permitió encontrar, con un prorrogado Lucky entre sus páginas. Pero apenas cuando llevaba unos minutos disfrutando de mi reservada intimidad, la puerta, -que quedaba justo frente al largo pasillo del tercer piso de los tres que tenía la casa-, se abrió de par en par de manera estrepitosa. Era Basilio.
Allí me tenías, sentado en mi nacarado trono de loza, cigarrito a lo Humphrey Bogart, libro de matemáticas de 5º curso en mano, los pantalones en los tobillos, dueño y señor de cuanto abarcaba mi vista -que en principio se reducía a las borrosas letras que intentaba descifrar después de que me entrara humo en un ojo-. Sorprendido in fraganti. No dudo que, previo a percatarse de lo cómico de la situación, la estampa debió de descolocar al impetuoso invasor, pues antes de esgrimir una espontánea, aunque taimada sonrisa, esbozó una leve mueca que revelaba auténtico asombro -sorprendido quizá de ver a un educador en esos menesteres-.
Superado el susto -propio y extraño- y sin darme tiempo a decir “esta boca es mía” -y menos aún a cambiar de pose-, mi provisorio delegado se enfrascó en la exposición de lo que -según él-, había pasado -o estaba pasando-, en el plácido salón del que me había ausentado hacía escasamente diez minutos. Hablaba atropelladamente sobre su inocencia, repetía constantemente, -quizá como prueba de esa inocencia-, los insultos proferidos contra su persona y de cómo algunos libros habían acabado por el aire y porque se oía sollozar a uno de los más pequeños.
Yo permanecía sentado, con las manos estratégicamente dispuestas para no dejar ver ninguna parte pudenda, tratando de intercalar alguna frase del tipo “déjame-un- segundo-Basilio-que-ahora-hablamos” en el monólogo que mantenía mi frenético interlocutor, pero parecía no advertir lo grotesco de la situación. En esto, aparecieron al final del pasillo una comitiva de tres o cuatro niños, -para ofrecer su versión de los hechos, supongo-, que al contemplar la escena, huyeron escaleras abajo al grito de “¡Manolo está cagando!”. Basilio, entonces, tuvo la deferencia de cerrar la puerta para que “pudiera estar tranquilo”, pero… ¡la cerró tras de sí!. Haciendo caso omiso a mi petición de que saliera de allí, permaneció conmigo un buen rato, tenía cosas que contarme, decía. Me habló de lo que le gustaba y no le gustaba de la casa, de como veía a cada uno de los residentes -cosa que en un futuro, resultó muy útil para acertar en encomendarle tareas-, y hasta reveló la chica que le gustaba. Viendo que aquello no acabaría si yo no le ponía fin, decidí terminar con el asunto diciéndole con una naturalidad pasmosa, que podía elegir entre salir y esperarme fuera o prepararse para verme las pelotas. Por suerte eligió -entre risas- la primera opción... el caso es que desde aquella tarde, ya no fui el mismo.

martes, 22 de julio de 2008

DESPEDIRSE BIEN.

No es raro vernos en situaciones en las que se ponga a prueba nuestra capacidad para sanar esos “reveses” que la vida pone a nuestro paso; situaciones en las que sentimos el dolor de la pérdida o como poco, el vacío de la lejanía de cuanto queremos tener; situaciones que vivimos drásticamente por el cambio que suponen en el rumbo de nuestra existencia.
Precisamente, quizá el apego que sentimos a las cosas o a los demás, no sea otra cosa que el olvido de que todo -absolutamente todo- está sujeto al cambio, que nada es para siempre y que de un día para otro, no somos los mismos. Constantemente tenemos que aprender a vivir para poder seguir adelante -negarse a aprender es claudicar, renunciar a la vida-, por lo que resulta vital aceptar cualquier cambio que pueda acontecer en nuestra trayectoria vital, conociendo, aprendiendo y disfrutando de esa persona nueva que somos tras el cambio, en vez de resignarse a quedar inmóvil en el dolor que se siente tras una pérdida.
Se llama “duelo” al tiempo que una persona necesita para aceptar cualquier cambio en su vida que suponga prescindir de lo que quiere o desea. No es otra cosa que el tiempo que se necesita para encontrar la manera de “despedirse bien”. En el video que os dejo podemos ver como alguien intenta ayudar a sanar el dolor de una pérdida ajena con unos resultados -diría que- funestos. Y es que, como decía un amigo: “No es tan importante que alguna vez podamos caer como que, tras la caída, podamos levantarnos”.
video
Escena: "Sin Miedo a la vida" de Peter Weir. 1993.

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Para el que sabe ver todo es transitorio